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TERN VEKTRON S10


Nota Dom Ene 07, 2018 10:43 am
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Una de las pruebas más esperadas de una de las plegables más esperadas, de las que más se ha hablado últimamente en todos los medios especializados. El nuevo buque insignia de Tern y la primera de la nueva gama Vektron. Entremos a fondo en esta nueva Vektron S10.

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Información general, pesos y medidas


Precio: 3400 €
Tamaño de rueda, 20”, color negro combinado brillo y mate y detalles en azul.
Peso declarado y comprobado, 21,8 kilogramos.
Tamaño de la bicicleta una vez plegada es de 41 x 86 x 65 cm.
Autonomía hasta 100 km.
Distancia mínima de la tija del sillín hasta el manillar es de 63 cm. y la máxima es de 69 cm.
Distancia mínima desde el sillín hasta el pedal (en su posición más baja) 74 cm. y la máxima es de 114 cm.
Altura sugerida para el ciclista desde 1,47 hasta 1,95 m.
Peso máximo para el ciclista, 105 kg.


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Cuadro

En la Vektron S10 encontramos el ya conocido cuadro de la gama Verge, pero en una versión completamente remodelada para adaptarse al sistema eléctrico que monta la bicicleta. Pero en su base, muchas de sus especificaciones son comunes al resto de la gama Verge, sigue siendo fabricado en aluminio 7005 T6 (aleación de la cual hemos hablado en infinidad de ocasiones), que probablemente sea la mejor variación de las aleaciones y tratamientos fabricados teniendo como base ese mineral para su uso en la industria ciclista. Como en el resto de la gama, el proceso de fabricación del cuadro es el hidroformado, donde prensas hidráulicas dan esas bellas líneas a la tubería que conforma el cuadro de la Vektron. Pero no sólo es una cuestión estética, ya que gracias a esa técnica, se disminuyen las soldaduras y por lo tanto, la resistencia del cuadro aumenta de manera notable. Y como es la versión más refinada de los cuadros de la gama el acabado adquiere gran refinamiento estético con la técnica Smooth TIG Welding, gracias a la cual los hilos de las soldaduras quedan perfectamente disimuladas sin disminuir su resistencia.


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En la parte posterior del cuadro, la ya clásica tecnología Double Truss es parte fundamental del diseño, con el doble tirante que nace detrás de la unión del cuadro para aumentar la resistencia del mismo y asegurar la más directa transferencia de la fuerza que generamos en los pedales hacia la rueda trasera.
Pero hasta aquí, en lo que se refiere al cuadro estrictamente, acaban las características comunes con la gama Verge hasta la aparición de la S10. Hacemos esta puntualización porque, la siguiente tecnología patentada de Tern sí que vuelve a aparecer en modelos de la gama, concretamente los primeros en verse con ella son los de rueda 451. Nos estamos refiriendo a las Quadric™ Dropouts, las nuevas punteras de cuadro sobredimensionadas de Tern, que refuerzan esa zona tan crítica del cuadro, y cuyo diseño ayuda incluso a dar una protección extra al freno de disco trasero, así como permitir el montaje de guardabarros, portabultos y una pata de apoyo trasera.


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La parte delantera del cuadro es, a simple vista, muy similar a la utilizada en el resto de la gama, aunque se refuerza la zona de unión con la parte trasera, que es donde se pueden apreciar grandes variaciones. En orden a alojar el sistema eléctrico que provee Bosch, primero se modifica toda la zona del pedalier para dar cobijo a la pieza central de dicho sistema, el motor central Active de la marca alemana. Una cuna de amplia sección sirve como soporte al elemento eléctrico y el tirante inferior que baja desde la zona del cierre se sobredimensiona para aumentar la rigidez en esa zona crítica de la Vektron S10i. De manera casi simétrica, en la parte superior crece un refuerzo que se apoya en otra de las partes diferentes de este cuadro, el tubo que aloja la tija del sillín, que crece de manera significativa para apoyar ese refuerzo y aumentar la rigidez estructural. Pero ese tubo cumple una doble función, ya que también sirve de apoyo a la batería de 400 Wh. que alimenta el corazón de la bestia. Incidiendo en esa parte del cuadro, en Tern se ha aplicado una solución ingeniosa para no hacer crecer la bicicleta de largo para alojar la batería. Su parte inferior no queda completamente pegada a lo que sería la horizontal del tirante inferior trasero que va a la rueda, sino que queda algo elevada, con el apoyo en la parte anterior de la cuna que sujeta al motor. Si, queda algo más alta, pero como el tubo del sillín tenía que crecer, no es un problema añadido.


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La otra diferencia fundamental es un tubo en forma de U invertida que crece en la parte inferior del cuadro, para que la bicicleta apoye una vez plagada, ya que por el diseño del cuadro, la tija del sillín no baja hasta el suelo como en el resto de la gama convencional de Tern en rueda 20”.


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En cuanto a la unión del cuadro y al cierre, lo mismo que en el resto de la gama. Comenzando por la forma del cuadro en ambos lados del punto de cierre ayuda a que la bicicleta quede rígida como una piedra en el momento que se despliega, otra patente llamada Interlocking Halves, una parte en forma de macho y otra en forma de hembra para que siempre acoplen las dos partes del cuadro de manera perfecta. Los componentes del cierre y la bisagra están hechos en acero inoxidable para que el paso del tiempo y la humedad u otros factores externos no afecten a los mismos, y entre esos elementos de la bisagra y el cuadro de aluminio 7005 T6 tenemos unos casquillos anti fricción de altísima tecnología, los Igus Bearings. Todo esto mecanizado con una precisión de 50 micrones, para evitar cualquier posible holgura o desajuste. Como en el resto del catálogo de Tern, si después de años y años de plegar y desplegar y de rodar miles de kilómetros con tu plegable, hubiera desgaste en algún elemento de dicha zona vital de la bicicleta, hay un kit de sustitución que en cuestión de minutos deja toda esa parte de tu Tern como nueva por un coste irrisorio.


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Lo mismo se aplica al cierre (de hecho, ese reemplazo sirve para ambas partes, bisagra y cierre). Tern creó dos patentes sobre el OCL Joint, su nuevo cierre. Han subido de posición la bisagra, para reforzarlo en fuerza y rigidez, y tiene un sistema de seguridad compuesto de unos pasadores de plástico (en este punto hay divergencias, pero personalmente veo mucho mejor que si alguien no acciona ese dispositivo de seguridad, forzándolo para abrir el cierre principal, se rompa el pasador de plástico y no pueda dañar el cierre principal como ocurriría con uno metálico. A pesar de eso, en la caja viene un pasador de seguridad de recambio para el cierre del cuadro, así como adhesivos advirtiendo que hay que liberar el pasador de seguridad antes de abrir el cierre principal). La tecnología Autolok es fundamental en el funcionamiento del cierre y sus elementos de seguridad, y desde hace ya una generación de Tern, la gran palanca de cierre fabricada en aluminio se queda plana y completamente paralela al cuadro, sin tocar el mismo en el momento del cierre.


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Y como siempre en casi todo el catálogo de la marca, la patente propia más sobre el sistema de plegado, llamada N-Fold Technology, con la que la rueda delantera gira 180º para que ocupe un poco menos plegadas. Una vez plegada, la Vektron S10i, como toda la gama Tern, lleva los imanes Magnetix 2.0, que ayudan a mantener la bicicleta plegada, en una versión sobredimensionada para mantener la S10i plegada. Para mantener la potencia Physis sujeta cuando tenemos la Vektron plegada, tenemos la ya clásica tira de goma debajo de la parte delantera del cuadro que se une al tetón situada en la Physis.


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La nueva horquilla Tarsus es otra preciosa obra de arte en aluminio 6061, hidroformada y aerodinámica, y patentada como tecnología propia por Tern que equipa parte de la gama Vektron, Verge y Eclipse. Más ligera, más bonita y mejor que sus antecesoras, que proporciona un distintivo toque estético a la parte frontal de la Vektron S10.


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Como en casi toda la gama de Tern a excepción de las Link A7 y B7, encontramos el Luggage Socket en la parte delantera, situado en la pipa de dirección, para acoplarle el Luggage Truss, ese acople compatible con Klick Fix para poner el Kanga Rack, ese práctico portabultos delantero, o bien cestas o bolsas disponibles para manillar. La ventaja es evidente, en el manillar, cualquier peso suspendido penaliza la dirección, y en el Luggage Truss ese efecto negativo se elimina.


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Como siempre acabamos este apartado haciendo mención al acabado final, o sea, la pintura. Conforme pasan los años y vamos viendo envejecer a modelos de Tern (que ya cuentan algunos con siete años), nos reafirmamos más en la convicción del estupendo trabajo de pintura que se hace en las bicicletas de la marca. Es, sin duda, la mejor prueba, ver pasar el tiempo y ver los resultados. En el caso de la Vektron S10 se habrá seguido el mismo proceso a buen seguro, con una combinación de negro en acabado mate y brillo con detalles en un color azul medio. Es elegante y sobria, con una combinación estética que a buen seguro aguantará perfectamente el paso del tiempo sin quedar visualmente desfasada.


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Potencia, dirección, manillar y tija


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La potencia es ese otro punto fuerte de Tern. Han puesto el listón tan alto con la Physis y con la renovada versión 3D que nadie ha sido capaz ya no de igualar, sino de acercarse a esas cotas de rigidez que proporciona esa pequeña gran obra de la ingeniería. Como hemos repetido en numerosas ocasiones, es una potencia granítica, que deja atrás esas sensaciones de tiempos pasados en los que en cuanto te subías a una plegable, notabas la flexión en ese punto de manera inmediata. Como no podía ser de otra manera, la Vektron S10i equipa una Physis 3D, que es la última versión de la famosa potencia de Tern, que ya en su versión original era pétrea.


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Cinco tecnologías propias y patentadas se unen en esta pieza. Para empezar, se utiliza un proceso especial de construcción llamado 3D forging, gracias al cual se crea la potencia a partir de una sola pieza de aluminio... adiós a las soldaduras en la Physis. Gracias a esto y al resto de tecnologías aplicadas en ella, se consigue una rigidez que supera en un 150 % a otras potencias de plegables. Seguimos con la base, que utiliza la Flux Technology, utilizando el mismo proceso de creación que la parte superior, con una pieza de generosa dimensiones para que no sea el punto flaco de la potencia, y para la unión de las dos partes se utiliza la misma tecnología que en el cuadro, las Interlocking Halves que elimina cualquier posible desplazamiento lateral una vez accionado el cierre con la potencia en posición de uso. Al igual que en el cuadro, se mecaniza con una precisión de 50 micrones para reforzar esta acción.


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Se une al tubo de la horquilla y se cierra la base con doble tornillo para seguir reforzando la rigidez estructural, y se utilizan los Igus Bearings, casquillos que al igual que en la bisagra del cuadro, aseguran el perfecto funcionamiento de esa pieza y la longevidad de la potencia gracias a su función anti fricción. La leva del cierre, de generosas dimensiones para su fácil accionamiento y con su consiguiente pestillo de seguridad, queda paralela y plana a la potencia para evitar cualquier posible apertura accidental en marcha. Por último, la SpringLock Technology asegura que una vez ajustada la tensión del cierre de manera inicial, no se va a desajustar por el efecto del uso, ya que fija la posición del perno regulador.
La dirección es una Flux Pro, con rodamientos de cartucho y contacto angular, pistas mecanizadas en aluminio y tecnología de triple sellado para asegurar la estanqueidad de la misma ante polvo y agua, los principales enemigos de una dirección y sus rodamientos.


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Encima del poste de la potencia Physis 3D encontramos otra nueva versión de un elemento ya legendario, la potencia Andros. La segunda generación de este componente, la Andros G2 es otra pequeña maravilla. Otra prueba de la constante evolución de Tern en mejorar componentes de tecnología propia, una precisa y robusta pieza de ingeniería, forjada en aluminio en un costoso proceso para obtener la máxima rigidez con el mínimo peso. Y es cierto, la Andros G2 es incluso más rígida que su antecesora, pesa menos, es más silenciosa (a veces, en condiciones de firme muy irregular, se podía percibir algún ruido en la Andros original que provenía del pasador de seguridad que aseguraba la potencia en la posición de cerrado) y en cierta manera, más fácil de accionar con la doble leva. El hardware o tornillería es de acero inoxidable para que no pueda haber ningún tipo de corrosión y los casquillos son de cobre para asegurar la longevidad de la pieza. Todo ello para que puedas cambiar la postura sobre la bici, la altura y distancia del manillar en unos segundos, sin herramientas.


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El manillar es un Kinetix Comp fabricado en aluminio 6061 y de doble espesor, y para completar el conjunto, unos puños Ergon GP1 anatómicos, de 195 gramos y con el clásico contorno para reposar las palmas de las manos mientras manejamos la Vektron.


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Donde encontramos otra importante novedad es el apartado de la tija de sillín, con la Telescopic Seatpost, otro componente de tecnología propia y registrada de Tern. Imprescindible para la Vektron, ya que como hemos reseñado antes, por el diseño del cuadro al tener que alojar el motor central Bosch Active, la tija del sillín ya no puede bajar hasta el suelo como en el resto del catálogo de Tern en rueda de 20 pulgadas. Por eso se crea la tija telescópica, que encima se extiende 9 centímetros más que cualquier de las tijas de Tern, y después es 12 centímetros más corta cuando se repliega. Lleva un doble mecanismo de ajuste y la parte superior de la misma tiene un diámetro estándar de 27,2 mm. lo que hace posible el cambio de ese tramo por otra tija a gusto del cliente.


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Otra novedad más encima de esa tija, el nuevo sillín Porter +, con una fabricación en gel de doble densidad para mayor comodidad y un acabado completamente impermeable. Pero su peculiaridad reside en el GripPad, una pieza acolchada que se sitúa debajo del sillín para poder desplazar la bici plegada con mayor facilidad, bien sea en la mano cuando la mueves rodando o en el hombro.
La guinda del pastel es otro pequeño detalle que hace la vida más cómoda, y que ya lo vimos en otras bicis como la Eclipse P20, que no es otro que el soporte para el pedal extraíble que lleva en la parte trasera del Porter+.




Transmisión, frenos y ruedas


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El grupo de transmisión está compuesto por 10 velocidades, y los componentes que lo forman son los siguientes. Las bielas son las FSA para Bosch, integradas en el motor central Active de la marca. Una cadena especial para E-Bike Taya Deca, con recubrimiento especial GST anti corrosión y un cambio Shimano Deore shadow de 10 velocidades en la parte trasera. El cassette de la misma marca japonesa es un 11-34, el mando es el correspondiente al grupo, con levas para su accionamiento y las fundas del cable de cambio son Shimano, con terminales sellados y cable de acero inoxidable.


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Con estos datos, el desarrollo en metros por pedalada es el siguiente: 2.4, 2.9, 3.4, 3.9, 4.3, 4.8, 5.4, 6.2, 6.7 y 7.4.


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Para transmitir nuestra potencia de pedaleo al movimiento central contamos con unos pedales LiteForm QR, cuyo juego se compone de un pedal fijo para el lado izquierdo y uno extraíble para el lado derecho.


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Los frenos son los Shimano Deore, de disco con accionamiento hidráulico y con 160 mm. de diámetro, algo absolutamente imprescindible en términos de potencia de frenada, ya que, como explicaremos más adelante, en la Vektron S10i uno puede ir muy rápido, y no sólo eso, sino mantener velocidades respetables durante bastante tiempo. Eso hace imprescindible que los frenos se mantengan en perfectas condiciones de funcionamiento y que no acusen ni la más mínima fatiga, algo que ocurriría con frenos convencionales v-brake. Manetas con ajuste de alcance al manillar para mayor comodidad y una excelente dosificación en la frenada de estos Deore.


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El conjunto de las ruedas está pensado para la Vektron S10. Las llantas son las ya conocidas Kinetix Comp de doble pared, que aseguran la robustez del conjunto, de prestaciones y garantías comprobadas. Los bujes se confían a Shimano, ambos componentes para alojar sus correspondientes discos de freno, en este caso con el buje delantero de ancho estándar, no como en otros modelos de Tern que lo equipan de 74 mm. para lograr un plegado más compacto.


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Para completar el equipamiento en las ruedas, la Vektron S10 lleva cámaras y cubiertas Schwalbe. Las cámaras son las AV7, con válvula coche / moto en 40 mm. y 145 gr. de peso y las cubiertas son las Big Apple, 530 gr. de peso por cada cubierta en tamaño 20x2.15 o, en E.T.R.T.O. 55-406, con protección anti pinchazos Race Guard. Se pretende añadir algo de comodidad al rodado por superficies irregulares con el conjunto de cámara y cubierta, ya que añaden un gran balón gracias a su anchura.


Sistema Eléctrico


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Todos los componentes del sistema eléctrico vienen firmados por la marca alemana Bosch, probablemente la compañía con más prestigio dentro de este pujante mundo eléctrico. En la bicicleta que estamos probando, el motor central es el modelo Active, con 250 vatios de potencia y un par de 50 Nm. El motor Active pesa 2,9 kilogramos y, como toda bicicleta eléctrica, su velocidad máxima en modo asistido es de 25 km/h.


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Hablando de la autonomía, Tern nos da una horquilla muy real, que hemos comprobado en el simulador de Bosch. La distancia que podemos recorrer con la batería a plena carga va desde los 50 km. hasta los 100, dependiendo del terreno por donde circulemos y de la potencia de asistido que utilicemos en el recorrido. Como es evidente, no es lo mismo estar subiendo cuestas en un asfalto malo con viento en contra y el asistido al máximo que circular en llano por buen asfalto, sin cuestas ni viento en contra y con el asistido al mínimo.
Para comandar el movimiento eléctrico tenemos el display Purion, con una pantalla en la cual podemos leer claramente las indicaciones en cada una de sus funciones, estado de la carga, velocidad, autonomía, modo de asistido, distancia parcial y distancia total.

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Los modos de asistido son, de mayor a menor, turbo, sport, tour, eco y el modo off en el que la asistencia del motor se apaga, muy útil en tramos de bajada o cuando queremos hacer ese esfuerzo extra. En el propio mando tenemos dos grandes botones indicados con un + y un – para mover ese modo asistido cuando estamos en marcha. También está el modo walk, que simplemente nos evita el tener que empujar la bicicleta si tenemos que moverla andando. Una presión al botón en este modo y evitamos el tener que andar empujándola, función muy útil en determinadas circunstancias.
El otro pilar fundamental del sistema eléctrico es la batería, una Power Pack de 400 Wh. de la marca alemana, cuya carga completa tarda en realizarse 6,5 horas a través del cargador suministrado con la bicicleta, que es el Compact Charger. Viene protegida por una cerradura y se puedesacar de la bicicleta y transportarla para su carga o para prevenir su robo cómodamente gracias a un asa de transporte. También cuenta con una barra de led indicadores de la carga.


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También existe la posibilidad de comprar el modelo Standard del cargador, con lo que el tiempo de carga se reduce a casi la mitad, tan sólo 3,5 horas. El único componente que nos quedaría por nombrar es el sensor externo que está situado en el interior del tirante trasero inferior del cuadro, que proporciona datos al Purion.


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Sólo podemos hablar maravillas de los sistemas eléctricos Bosch, que es lo que nos dice nuestra experiencia con ellos. Fiables, robustos, fáciles de utilizar y con excelentes prestaciones, y así se ha demostrado de nuevo en la Vektron S10.



Complementos


La Vektron S10 viene equipada con casi todos los complementos que se pueden desear en una bici plegable para obtener el máximo confort y comodidad en nuestro transporte diario.


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Para empezar tenemos unos guardabarros SplashGuard, con todo su varillaje y tornillería en acero inoxidable para aguantar las inclemencias meteorológicas o de los camiones de limpieza en nuestras ciudades, los ya mencionados Magnetix 2.0 sobredimensionados, esos imanes marca de la casa que mantienen la bicicleta plegada para su transporte.


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Seguimos con el Cargo Rack, ese portabultos con capacidad de carga de 25 kg. (que es el estándar habitual, sólo superado por algunos modelos de especialistas en la materia como Tubus, que llegan a admitir 40 kg. en portabultos de alta gama y con precios elevados), aunque me atrevo a afirmar que admitiría algún kilogramo extra sin rechistar debido a su robusto diseño. Compatible con bolsas y complementos Klick Fix, también con cualquier tipo de alforja para su situación lateral, y lo mejor de todo, es regulable, lo que significa que en la Vektron S10 puedes colocar las alforjas de alta capacidad tan sólo con modificar la posición del Cargo Rack. Para completar el conjunto, el nuevo pulpo de goma Bungee, que al principio puede parecer algo extraño debido a su posición lateral, pero que enseguida encuentras su utilidad al tratar de sujetar cualquier bulto.


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La iluminación viene alimentada por el sistema eléctrico Bosch, y en la parte delantera, situado en medio de la potencia Andros encontramos el nuevo faro delantero Valo 2.


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Diseñado con los expertos finlandeses de Hermanns, tiene 41 lux de potencia, algo que unido a otros detalles ofrece una estupenda y superlativa iluminación. El primero de esos detalles es la tecnología patentada Clarity Optics, que diseña la forma de la óptica interna del faro (tan importante o más que la potencia en sí) con un espejo para que el haz sea ancho y permita una mayor iluminación de la zona que tenemos delante de nuestro pedaleo. También hay un pequeño deflector que impide que el haz de luz nos afecte a nuestra visión directa reflejando en nuestros ojos. Otro detalle más, imprescindible para cumplir con las normas de tráfico más exigentes, como la legislación alemana, son dos leds adicionales en la parte baja del Valo 2 que permanecen encendidos durante al menos cuatro minutos. Esto se debe a que cuando paramos en un semáforo, la iluminación debe seguir activa aunque la dinamo no genere energía para ser visibles a otros vehículos.
En la parte trasera del portabultos tenemos una luz Hermanns H-Trace, que cumple los mismos requisitos que el Valo 2 en cuanto a sistemas de seguridad se refiere y es especial para E-bikes.


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Como no podía ser de otra manera, y atornillado a las nuevas punteras Quadric, un resistente caballete lateral Plestcher ayuda a la Vektron a mantenerse erguida incluso con carga lateral en el portabultos Cargo Rack.
Un par de detalles más para cerrar este apartado de complementos. Uno es el magnífico protector de cadena SKS Chainblade, que hace de la Vektron una bici en la que es muy muy difícil mancharse con la lubricación de la cadena, y el segundo es un timbre dorado pequeño pero eficiente.


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Prueba en ciudad y en carretera, sensaciones y opinión sobre la Vektron S10


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Era un momento muy esperado, el de ponerle las manos encima a esta nueva Tern. Y se hizo esperar bastante, pero al final llegó. Era muy esperado no porque la Vektron sea una bici eléctrica (algo que gracias a la experiencia profesional acumulada, no hace que sea una novedad), sino a la expectación que se había creado con este modelo. Tampoco era la primera bici eléctrica de Tern, puesto que antes que la Vektron ya estaba la E-Link. Pero cuando el capitán de la tripulación, Joshua Hon, te habla de algo que va a llegar con esa ilusión, ya sabes que el resultado va a ser, al menos, sorprendente. Hay una cosa evidente, y es algo que siempre he valorado tremendamente en ese equipo de gente liderado por Josh, y es el cariño que se pone en cada nueva bici que sacan al mercado, y da igual que sea una humilde Link A7 o una poderosa y flamante Vektron S10. Pero es evidente que con la Vektron sabían que se estaban poniendo en listón muy alto, que el proyecto era todo un desafío y, claro está, el resultado tenía que estar a la altura de sus expectativas. Pero dejemos esto para las conclusiones finales, que quizás me estoy adelantando.


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Como podéis imaginar, el unpacking fue excitante, ver salir de la caja a esa primera Vektron y empezar a ponerla en orden de marcha. Costó muy poco, como con todas las Tern, que vienen bien ajustadas de fábrica, y lo primero fue darle una carga completa a la batería para poder probarla en condiciones normales. Ajuste del display a nuestro idioma, un chequeo rápido del resto y cuando estuvo la batería cargada, ajuste de altura de la nueva tija telescópica y de la potencia Andros para salir a rodar por las calles de la ciudad.
Como con todos los sistemas eléctricos de Bosch, la respuesta es inmediata nada más ejercer algo de fuerza en los pedales, gracias a esos sensores de par instalados dentro de la unidad central, y empieza el movimiento. La Vektron se mueve en el asfalto urbano como pez en el agua, suave, potente cuando se le pide velocidad, y voy cambiando los modos de asistido para probar el empuje en marcha. Si, el motor Active es el más “normal” de la gama de la marca alemana, pero no estamos en una mountain bike tratando de subir por una pista llena de piedras. Más que suficiente para moverse en asfalto, y si todo ello fuera poco, encima tenemos la transmisión Deore de 10 velocidades con un rango de desarrollo más que suficiente para cualquier situación en un entorno urbano.


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Si hablamos de detener la máquina, con los frenos de disco hidráulicos Deore también tenemos frenada más que suficiente, con una gran potencia y una dosificación y tacto magníficos. En la parte ciclo, la maniobrabilidad y agilidad de la Vektron es la misma que cualquier Verge sin asistido eléctrico, uno puede pensar perfectamente que va en, por ejemplo, una Verge S8i moviéndose entre el tráfico. Las cubiertas Big Apple de Schwalbe absorben las irregularidades del asfalto y son de ayuda a la hora de afrontar aceras y bordillos, unidas a las resistentes llantas Kinetix Comp, de solvencia contrastada en esos menesteres.
El sillín Porter+ es muy cómodo, y todo ellos unido a la potencia Andros G2 y a los puños Ergon hacen que la experiencia sea muy placentera. Podría estar todo el día moviéndome por la ciudad sin cansarme, esa es la sensación. De hecho, prolongo el recorrido habitual y antes de darme cuenta estoy ya bastante lejos de mi punto de partida. Es un lujo rodar en esta bicicleta. Pero también en esta ocasión, estaba ansioso por salir de la ciudad y poder rodar en terrenos más exigentes y en carretera abierta. Por eso pongo rumbo al coche, y una vez llego allí, me dispongo a plegar la Vektron por primera vez, algo que, cuesta muy poco si ya has efectuado la operación en cualquier otra bicicleta de la marca. Lo primero que llama la atención es que no se queda completamente vertical como cualquier otra Tern, sino que queda algo inclinada hacia el lado derecho, pero es algo consustancial al diseño del plegado y del punto de apoyo extra antes mencionado, ese apéndice que sobresale de la parte inferior del cuadro y que evita que el motor central toque en el suelo a la vez que deja la bicicleta en perfecto equilibrio una vez plegada. Y una vez plegada, ocupa prácticamente lo mismo que una Verge S8i, por poner un ejemplo de otra Tern “convencional” equipada como la Vektron. La S8i plegada ocupa 42 x 81 x 73 cm. y la Vektron S10i son 41 x 86 x 65 cm. Las diferencias son mínimas. En lo que sí que no se pueden hacer milagros es en el peso, pero tampoco es algo que sea insufrible, la Vektron la metí en el maletero del coche sin mayor esfuerzo. Hay que tener en cuenta que sólo el motor central y la batería son casi seis kilos de peso añadido a lo que es la bicicleta, eso es inamovible.


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El día que fui a probar la Vektron S10 a carretera abierta era un día bastante caluroso, por lo que esperé a que el sol no estuviera en lo más alto para salir, aunque ya contaba con el beneficio de contar con el motor y que no me iba a dejar la vida en el asfalto e iba a acabar muerto de calor. Pero también sabía que, por esa misma razón, el circuito habitual se iba a hacer más largo.
Debido a la orografía del recorrido, siempre empiezo con un tramo no muy largo de llano y falso llano para subir unas tremendas cuestas que, si bien no son muy largas, son muy exigentes en cuanto a tanto por ciento, nunca he sabido exactamente la cifra, pero hay tramos que superan de largo el diez por ciento con toda seguridad. Pero esto no es nada para la Vektron, que se come las cuestas como quien se come un puñado de cacahuetes, es simplemente impresionante. Incluso en las partes más duras de la subida, el bicho trepa con una facilidad tremenda, incluso sin tener que poner el asistido al máximo y el Deore en su piñón más grande. Una absoluta delicia.


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Una vez en lo más alto me detengo para hacer unas fotos a la bicicleta, y cuando me dispongo a bajar simplemente pongo el asistido en modo off y empiezo a bajar piñones en el Deore, la Vektron se dispara rápidamente y en el display se superan los 50 km/h con suma facilidad. En las curvas, las Big Apple dan aplomo suficiente para poder disfrutar y los Deore detienen la bicicleta a voluntad cuando se requiere.
Al salir de esta subida y bajada, tomo una pista de tierra en la cual la S10 se comporta de manera ejemplar, ni un mal gesto y la conducción sigue siendo muy cómoda, para luego tomar una carretera llana de buen asfalto. Lo cierto es que al principio la idea era rodar, ver cómo va el tema de la autonomía, hacer kilómetros y no forzar la máquina ya que todavía el calor apretaba. Pero, una vez en carretera abierta, los buenos propósitos se diluyen rápidamente y la Vektron pedía velocidad. Pues adelante, modo turbo y el Deore en el piñón más pequeño, y en llano empezaba a pedalear hasta llegar a ver los 40 km/h con facilidad… después de un buen tramo de kilómetros me desvío a una carretera secundaria que es una maravilla y que suelo hacer en mis salidas con la mtb para volver a casa, que discurre en un sube y baja constante con algún tramo llano entre viñedos, naranjos y demás frutales de la zona. Y en esa hora del día, con el sol bajando sobre el horizonte, el paisaje era precioso.


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Al entrar en esa carretera, me paro, me hidrato y me dispongo a seguir pedaleando, sorprendido por el comportamiento de la Vektron. Y en ese nuevo tramo de carretera, la cosa sigue igual, la Vektron pide guerra y relajarse no entra en el diccionario del pedaleo de ese día. En una carretera sin tráfico, de nuevo la velocidad asoma en las cifras del Purion y sin darte mucha cuenta empiezas a ver de nuevo los 45 km/h en tramos de suave bajada y llano. Nueva parada, unas cuantas fotos más y de repente me doy cuenta de que voy a volver ya de noche, lo que aprovecho para probar a fondo la iluminación que proporción la Valo 2, estupenda, que permite ir a una buena velocidad con seguridad… y buena prueba de ello fue la supervivencia de una liebre que se cruzó en el camino.



Conclusión



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Después de haber podido probar a fondo esta estupenda bicicleta eléctrica plegable, entiendo la emoción de Josh cuando un día me dice: “Imagínate la conducción de una Verge S8i pero con un motor Bosch”… Entiendo que la Vektron S10 y el resto de las Vektron que vendrán despierten tanta ilusión en el equipo de Tern, en un mundo (el de la bicicleta) en que el movimiento eléctrico ha despertado de nuevo con fuerza en el último lustro. Siempre he dicho que, a pesar del hype actual con la bicicleta eléctrica de montaña, el grueso de la producción de la bicicleta eléctrica será, sin duda, el dedicado al asfalto, sobre todo al urbano y también al mundo cicloturista. No, no estoy diciendo que las mtb eléctricas no tienen futuro, ni mucho menos, pero que el uso más racional y habitual de la bicicleta eléctrica está sin duda en el ámbito urbano. En Tern saben todo esto, como es evidente, y por eso se siente el orgullo que tienen por haber creado la Vektron S10, el buque insignia de la marca en este momento.
Razones no les faltan. Una bicicleta que en marcha es ágil, cómoda, rápida, eficiente, con el (probablemente) mejor sistema eléctrico de la actualidad, estéticamente preciosa y con componentes y accesorios de primerísima calidad. Si a todo esto le sumamos algo que, precisamente en otros modelos de plegables eléctricas no está tan conseguido, como el plegado en términos generales, y más concretamente la facilidad del proceso y que se quede bien plegada y sujeta una vez realizado…y algo muy importante, la autonomía que le proporciona el sistema eléctrico y la batería de 400 Wh.
El resultado es para sentirse orgulloso. Y así lo demuestran la infinidad de reseñas publicadas en la prensa internacional que afirman lo dicho, es una bicicleta excepcional. La única crítica que puede cosechar en algunas ocasiones es la de su precio, pero sinceramente creo que estas no están justificadas. Evidentemente no es una bicicleta barata, pero me parece que el precio final está más que justificado si analizamos los componentes, y sobre todo el cuadro que aloja al sistema eléctrico Bosch que, por cierto, es uno de los mejores del mercado pero también uno de los más caros. Es un producto tope de gama, premium, y por eso tiene ese precio…. Aunque… si comparamos con otras bicicletas plegables eléctricas, con una tercera parte de la autonomía de la Vektron y que están cerca de los tres mil euros, no parece tan cara. Después podemos entrar en otras consideraciones, y dependiendo del uso al que se destine, puede no ser nada caro su precio. Imaginemos que se utiliza como vehículo de transporte personal diario. Imaginemos que, por ejemplo, sustituye a un scooter tradicional o incluso a un coche de tamaño pequeño para circular por la ciudad. En ese caso, la Vektron resultaría muy barata en términos de amortización de la inversión inicial. Cero coste en seguro, impuesto de matriculación, impuesto anual, combustible, revisiones, cambios de aceite… tan sólo una revisión al año, cambiar líquido de frenos cada dos años y alguna pastilla de freno, cadena y cubiertas una vez pasados algún que otro millar de kilómetros. Y la pregunta que hace mucha gente… ¿Y la batería? ¿Cada cuánto se cambia? Nosotros tenemos clientes con sistemas Bosch que llevan cinco años o incluso algo más con la batería original y no se han cambiado. La vida de la batería se mide en ciclos de carga y descarga, y hay estudios en los que baterías de la marca han superado los 1500 ciclos y todavía tenían capacidad de uso.
Por todo lo expuesto, el precio final de la Vektron puede ser algo relativo. Lo que es evidente es su calidad como producto, y eso es algo que no tiene discusión, es un hecho. Y para quien no pueda llegar por su presupuesto a comprar una S10, en Tern ya se han puesto las pilas para ofrecer nuevos modelos dentro de la gama que lleguen a ofrecer un resultado notable a un precio más asequible, como las nuevas P9 y D8, que con un sistema eléctrico Bafang (el mejor sistema eléctrico asiático sin duda alguna) central ofrecerá prestaciones muy similares a las de la S10. De hecho, un sistema de la marca ya ha sido montado en la E-Link, y aun siendo inferior en gama dicho sistema y la batería que monta, el resultado es francamente bueno.
Personalmente, la impresión que me he llevado al probar esta bicicleta es muy notable, y Tern ha entrado en la puerta grande en el mundo eléctrico plegable, de eso no cabe duda.


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"esta es tu casa mientras no pongas los pies encima de la mesa ni te comas los chorizos"
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