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TERN VERGE S8i


Nota Mar Ene 24, 2017 12:20 am
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Los chicos del Tern Team son aficionados a ponerle siempre un mote o sobrenombre a las bicicletas que conforman su catálogo. En el caso de la Verge S8i, esta maravilla fue bautizada, de manera muy acertada, como The Super Commuter, que en castellano tiene difícil traducción en sólo tres palabras. Pero vendría a ser algo así como el super transporte urbano, en Tern lo han traducido como la Super Viajera, también una acertada definición.
Pero yo la definiría de otra manera, en inglés sería The Starship, y en nuestro idioma La Nave Estelar. La razón es muy sencilla. En el espacio exterior, el ruido no existe, y la Verge S8i es la bicicleta plegable más silenciosa que he podido probar en mi vida.

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Información general, pesos y medidas

Precio: 2299 €
Tamaño de rueda, 20”, color negro combinado brillo y mate.
Peso declarado y comprobado, 14,3 kilogramos.
Tamaño de la bicicleta una vez plegada es de 42 x 81 x 73 cms.
Distancia mínima de la tija del sillín hasta el manillar es de 57 cms. y la máxima es de 64 cms.
Distancia mínima desde el sillín hasta el pedal (en su posición más baja) 71 cms. y la máxima es de 96 cms.
Altura sugerida para el ciclista desde 1,42 hasta 1,90 mts.
Peso máximo para el ciclista, 105 kgs.

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Cuadro

En la S8i encontramos el ya conocido cuadro de la gama Verge, en su versión más refinada. Sigue siendo fabricado en aluminio 7005 T6, aleación de la cual hemos hablado en infinidad de ocasiones, y que probablemente sea la mejor variación de las aleaciones fabricadas teniendo como base ese mineral para su uso en la industria ciclista. Como en el resto de la gama, el proceso de fabricación del cuadro es el hidroformado, donde prensas hidráulicas dan esa bellas líneas a la tubería que conforma el cuadro de la Verge S8i. Pero no sólo es una cuestión estética, ya que gracias a esa técnica, se disminuyen las soldaduras y por lo tanto, la resistencia del cuadro aumenta de manera notable. Y es la versión más refinada de los cuadros de la gama porque se acaba el mismo con la técnica Smooth TIG Welding, gracias a la cual los hilos de las soldaduras quedan perfectamente disimuladas sin disminuir su resistencia.
En la parte posterior del cuadro, la ya clásica tecnología Double Truss es parte fundamental del diseño, con el doble tirante que nace detrás de la unión del cuadro para aumentar la resistencia del mismo y asegurar la más directa transferencia de la fuerza que generamos en los pedales hacia la rueda trasera. Otra peculiaridad de la parte trasera de este cuadro, aparte del soporte para la pinza del freno trasero, es el alojamiento de la pata de apoyo trasera, que permite la situación óptima de dicho elemento cuando se lleva carga en el portabultos. En la S8i, el cuadro Verge cuenta con otra particularidad necesaria, que es la posibilidad de abrir el tirante trasero derecho para poder cambiar la correa de transmisión Gates cuando sea necesario. En unas marcas, se opta por suprimir el tirante trasero inferior, en otras, como en el caso de Tern, se modifica el cuadro para permitir la sustitución de la misma, lo cual es siempre un punto a favor para la resistencia del cuadro y para la transmisión de la fuerza ejercida sobre los pedales hacia la rueda trasera.

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Entramos en la parte más crítica del cuadro de una bicicleta plegable, que es la unión de las dos partes y su elemento de cierre. Tern ha creado dos patentes sobre el OCL Joint, su nuevo cierre. Han subido de posición la bisagra, para reforzarlo en fuerza y rigidez, y tiene un sistema de seguridad compuesto de unos pasadores de plástico (en este punto hay divergencias, pero personalmente veo mucho mejor que si alguien no acciona ese dispositivo de seguridad, forzándolo para abrir el cierre principal, se rompa el pasador de plástico y no pueda dañar el cierre principal como ocurriría con uno metálico. A pesar de eso, en la caja viene un pasador de seguridad de recambio para el cierre del cuadro, así como adhesivos advirtiendo que hay que liberar el pasador de seguridad antes de abrir el cierre principal). La tecnología Autolok es fundamental en el funcionamiento del cierre y sus elementos de seguridad, y desde hace ya una generación de Tern, la gran palanca de cierre fabricada en aluminio se queda plana y completamente paralela al cuadro, sin tocar el mismo en el momento del cierre.

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La forma del cuadro en ambos lados del punto de cierre ayuda a que la bicicleta quede rígida como una piedra en el momento que se despliega, otra patente llamada Interlocking Halves, que tiene como inspiración el machihembrado clásico de la ebanistería, una parte en forma de macho y otra en forma de hembra para que siempre acoplen las dos partes del cuadro de manera perfecta. Los componentes del cierre y la bisagra están hechos en acero inoxidable para que el paso del tiempo y la humedad u otros factores externos no afecten a los mismos, y entre esos elementos de la bisagra y el cuadro de aluminio 7005 T6 tenemos unos casquillos anti fricción de altísima tecnología, los Igus Bearings. Todo esto mecanizado con una precisión de 50 micrones, para evitar cualquier posible holgura o desajuste.

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Y otra patente propia más sobre el sistema de plegado, llamada N-Fold Technology, con la que la rueda delantera gira 180º para que ocupe un poco menos plegadas. Una vez plegada, la Verge S8i, como toda la gama Tern, lleva los imanes Magnetix 2.0, que ayudan a mantener la bicicleta plegada, ahora en una versión mucho más potente que en las primeras bicicletas de la marca. A veces hasta cuesta desplegarla, pero es algo que se agradece y mucho cuando la bicicleta está plegada. Para mantener la potencia Physis sujeta cuando tenemos la S8i plegada, tenemos la ya clásica tira de goma debajo de la parte delantera del cuadro que se une al tetón situada en la Physis.

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Como en casi toda la gama de Tern a excepción de las Link A7 y B7, tenemos el Luggage Socket en la parte delantera, situado en la pipa de dirección, para acoplarle el Luggage Truss, ese acople compatible con Klick Fix para poner el Kanga Rack, ese práctico portabultos delantero, o bien cestas o bolsas disponibles para manillar. La ventaja es evidente, en el manillar, cualquier peso suspendido penaliza la dirección, y en el Luggage Truss ese efecto negativo se elimina.

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Mención aparte, y bien merecida, para la nueva horquilla Tarsus que equipa parte de la gama Verge y parte de la gama Eclipse. Otra preciosa obra de arte en aluminio 6061, hidroformada y aerodinámica, y patentada como tecnología propia por Tern. Más ligera, más bonita y mejor que sus antecesoras.

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Para terminar el apartado de cuadro y horquilla, siempre mencionamos el último punto de este tema, la guinda del pastel, que es la pintura. Negra, con una pequeña línea blanca, combinando el negro mate y brillo (con una fina línea blanca en la viga principal del cuadro) , esa fantástica mezcla que se inició en la marca con la decoración de la legendaria Eclipse X20, The Pirate Ninja. Eso si hablamos de estética, si hablamos de calidades, y como es norma de la casa, a nivel de lo mejor que podamos encontrar en el mercado ciclista. Y el paso del tiempo y el uso ha ido corroborando esta afirmación, los acabados de Tern son excelentes, y la Verge S8i no va a ser una excepción.

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Potencia, dirección, manillar y tija

Hablar de la potencia en una Tern es mentar el Santo Grial. Es hablar de uno de sus mejores logros, de la prueba evidente de como en esa marca tratan de mejorar cada componente de diseño propio, cada punto crítico en una bicicleta plegable. A excepción de las Link A7 y las B7, el resto del catálogo disfruta de esa maravilla que es la Physis, potencia premiada a nivel internacional, un merecido reconocimiento a ese trabajo por parte del Tern Team. Y no contentos con crear una pequeña obra maestra, se ha ido mejorando aún más con el paso del tiempo y ahora nos llega la segunda generación, la Physis G2.

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Cinco tecnologías propias y patentadas se unen en esta pieza. Para empezar, se utiliza un proceso especial de construcción llamado 3D forging, gracias al cual se crea la potencia a partir de una sola pieza de aluminio... adiós a las soldaduras en la Physis. Gracias a esto y al resto de tecnologías aplicadas en ella, se consigue una rigidez que supera en un 150 % a otras potencias de plegables. Vamos, es una roca, y es lo primero que alguien que no ha probado una Tern percibe nada más subirse en ella. Seguimos con la base, que utiliza la Flux Technology, utilizando el mismo proceso de creación que la parte superior, con una pieza de generosa dimensiones para que no sea el punto flaco de la potencia, y para la unión de las dos partes se utiliza la misma tecnología que en el cuadro, las Interlocking Halves que elimina cualquier posible desplazamiento lateral una vez accionado el cierre con la potencia en posición de uso. Al igual que en el cuadro, se mecaniza con una precisión de 50 micrones para reforzar esta acción. Se une al tubo de la horquilla y se cierra la base con doble tornillo para seguir reforzando la rigidez estructural, y se utilizan los Igus Bearings, casquillos que al igual que en la bisagra del cuadro, aseguran el perfecto y suave funcionamiento de esa pieza y la longevidad de la potencia gracias a su función anti fricción. La leva del cierre, con su consiguiente pestillo de seguridad, queda paralela y plana a la potencia para evitar cualquier posible apertura accidental en marcha, y la SpringLock Technology asegura que una vez ajustada la tensión del cierre de manera inicial, no se va a desajustar por el efecto del uso.

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La dirección es una Flux Pro, con rodamientos de cartucho y contacto angular, pistas mecanizadas en aluminio y tecnología de triple sellado para asegurar la estanqueidad de la misma ante polvo y agua, los principales enemigos de una dirección y sus rodamientos.

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Encima del poste de la potencia Physis G2 encontramos otra nueva vuelta de tuerca de Tern a un elemento ya legendario, la potencia Andros. La segunda generación de este componente, la Andros G2 es otra pequeña maravilla. Un cliente me comentaba "es más pequeña que la Andros original, será más barata.." y no tenía el dato, por lo que lo comenté con Joshua Hon en una de nuestras conversaciones. Todo lo contrario. Es otra precisa y robusta pieza de ingeniería, forjada en aluminio en un costoso proceso para obtener la máxima rigidez con el mínimo peso. Y es cierto, la Andros G2 es incluso más rígida que su antecesora, pesa menos, es más silenciosa (a veces, en condiciones de firme muy irregular, se podía percibir algún ruido en la Andros original que provenía del pasador de seguridad que aseguraba la potencia en la posición de cerrado) y en cierta manera, más fácil de accionar con la doble leva. El hardware o tornillería es de acero inoxidable para que no pueda haber ningún tipo de corrosión y los casquillos son de cobre para asegurar la longevidad de la pieza. ¿Resultado? Puedes cambiar la postura sobre la bici, la altura y distancia del manillar en unos segundos, sin herramientas. Sencillo y efectivo.

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El manillar es un Kinetix Comp fabricado en aluminio 6061 y de doble espesor. La guinda del pastel en el puesto de conducción son los puños anatómicos Phorm con apoyos al final de los mismos, un lujo para las manos del ciclista, que realmente son cómodos para posturas de conducción relajada, apoyando la palma de las manos sobre sus acoples ergonómicos o bien sobre dichos extremos.

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La tija del sillín es obra de Syntace, y para este elemento, Tern les ha pedido que les fabriquen una versión de la famosa y reconocida P6, que se pasa a llamar Stasis by Syntace. Está realizada en aluminio 7050 ultraligero, y su longitud es de 580 mm, con un acabado anodizado para evitar en la medida de lo posible las feas rayas que aparecen con el uso. Para culminar esta excelente tija, en el extremo de la misma lleva un fantástico sistema de ajuste denominado ERS, con lo que puedes utilizar el sillín como en una tija sin retorno en la posición delantera o como una tija con retorno en la posición trasera. Lleva un sistema de micro ajuste de ángulo infinito con dos tornillos, y los mismos están posicionados para un acceso fácil con 40º de grado de pivotación. El collarín que sujeta la tija al cuadro lo proporciona la misma marca.

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Encima de la tija Stasys encontramos un sillín Biologic Phia, que es una de las novedades que nos trajo el año 2016, y que hemos visto en la Eclipse P20 y en esta Verge S8i. Una delicia, construido con una cómoda base en gel, con un diseño que sorprende en líneas cuando uno se sienta en el, esperando algo más duro.

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Transmisión, frenos y ruedas

El grupo de transmisión está compuesto por 8 velocidades, y los componentes que lo forman son los siguientes. Las bielas son unas Gates Carbon Drive, con un eje de pedalier sellado como nexo de unión.

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Como elemento de transmisión entre la biela y la rueda trasera, y como era de suponer tras conocer que bielas lleva la S8i, una limpia, silenciosa y duradera correa Gates. Esa correa conecta en el buje trasero con un negro y precioso Alfine 8 de Shimano, la versión de ocho velocidades de ese excelso cambio interno. No, no es un Nexus de ocho pintado de negro, como alguna vez he oído decir. Es más bien un Alfine 11 pero con tres velocidades y menor porcentaje en desarrollo que el tope de gama. Su accionamiento, suave, preciso y silencioso, es la mejor prueba de esta afirmación.

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Con estos datos, el desarrollo en metros por pedalada es el siguiente: 2.1, 2.5, 3, 3.4, 3.9, 4.9, 5.7 y 6.6.

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El mando del cambio es el Shimano Alfine de levas para 8 velocidades, y las fundas del cable de cambio son Shimano, con terminales sellados y cable de acero inoxidable.

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La bici viene equipada con unos pedales MKS EZY QR, desmontables, bastante ligeros (370 grs. el par) y perfectos para esta bicicleta.

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Los frenos son los Shimano Deore, de disco con accionamiento hidráulico y con 160 mm. de diámetro. Es todo un lujo para la Verge S8i... no es absolutamente imprescindible en términos de potencia de frenada, ya que, como hemos visto en pruebas anteriores hechas a otras Verge, en una bicicleta plegable de rueda 20", con un buen conjunto de frenos v-brake, antes llegas al límite de adherencia con el firme que echar de menos más potencia de frenada en una situación exigente. Pero, lo que es indudable que en tacto y dosificación, en suavidad y fuerza que se imprime sobre la maneta para conseguir la frenada deseada, la diferencia es muy notable.

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El conjunto de las ruedas está diseñado especialmente en base a los elementos que llevan integradas. Las llantas en este caso son las ya conocidas Kinetix Comp de doble pared, que aseguran la robustez del conjunto, ya que en el eje trasero el buje es el cambio interno Alfine y en la rueda delantera se monta el buje de dinamo Biologic Joule III para alimentar la iluminación de la S8i. algo que eleva la anchura del eje delantero porque este buje tiene el ancho "universal" de 100 mm. en vez del usado en muchas ocasiones en la marca, el buje estrecho de 74 mm. debido a que es su versión para albergar discos de freno. Los radios son de acero inoxidable y de doble espesor. En este caso, se ha primado el diseñar un conjunto resistente y duradero sobre la ligereza de otros modelos montados con las Kinetix Pro.

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Para acabar tan estupendo conjunto, la Verge S8i lleva cámaras y cubiertas Schwalbe. Las cámaras son las AV7, con válvula coche / moto en 40 mm. y 145 grs. de peso y las cubiertas son las Big Apple, 530 grs. de peso por cada cubierta en tamaño 20x2.15 o, en E.T.R.T.O. 55-406, con protección anti pinchazos Race Guard. Se pretende añadir algo de comodidad al rodado por superficies irregulares con el conjunto de cámara y cubierta, ya que añaden un gran balón gracias a su anchura.


Complementos

La Verge S8i viene equipada con casi todos los complementos que se pueden desear en una bici plegable para obtener el máximo confort y comodidad en nuestro transporte diario.

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Iluminación alimentada por el nuevo y ya mencionado buje de dinamo en la rueda delantera Biologic Joule III. Rendimiento espectacular, uno de los pocos que exceden ese 70% (concretamente un 73%) el estándar High Efficiency. Conforme es más alto ese porcentaje, menor es el rozamiento que causa el buje al generar electricidad. Todo eso en unos 400 gramos de peso. Otra pequeña maravilla que proviene de Biologic. Pero seguimos con las grandes novedades en el apartado de la iluminación, puesto que en la parte delantera, y en medio de la potencia Andros encontramos el nuevo faro delantero Valo 2.

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Diseñado con los expertos finlandeses de Hermanns, y parece mentira que algo que puede parecer tan simple y es tan pequeño como ese faro albergue tantas tecnologías. Empecemos por el dato más importante, la Valo 2 tiene 41 lux de potencia, algo que unido a otros detalles ofrece una estupenda y superlativa iluminación. El primero de esos detalles es la tecnología patentada Clarity Optics, que diseña la forma de la óptica interna del faro (tan importante o más que la potencia en sí) con un espejo para que el haz sea ancho y permita una mayor iluminación de la zona que tenemos delante de nuestro pedaleo. También hay un pequeño deflector que impide que el haz de luz nos afecte a nuestra visión directa reflejando en nuestros ojos. Otro detalle más, imprescindible para cumplir con las normas de tráfico más exigentes, como la legislación alemana, son dos leds adicionales en la parte baja del Valo 2 que permanecen encendidos durante al menos cuatro minutos. Esto se debe a que cuando paramos en un semáforo, la iluminación debe seguir activa aunque la dinamo no genere energía para ser visibles a otros vehículos.
En la parte trasera del portabultos tenemos una luz Spanninga Solo, que cumple los mismos requisitos que el Valo 2 en cuanto a sistemas de seguridad se refiere.

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El portabultos que acabamos de citar es otra de las novedades recientes dentro del catálogo de Tern, el Cargo Rack. Este portabultos define de nuevo el espíritu de Tern al hacer las cosas. Se crea un portabultos que es tan versátil y útil que no nos hará echar en falta nada en este aspecto. De entrada, la capacidad de carga es de 25 kgs. (que es el estándar habitual, sólo superado por algunos modelos de especialistas en la materia como Tubus, que llegan a admitir 40 kgs. en portabultos de alta gama y con precios elevados), aunque me atrevo a afirmar que admitiría algún kilogramo extra sin rechistar debido a su robusto diseño. Es compatible con bolsas y complementos Klick Fix, es compatible con cualquier tipo de alforja para su situación lateral, y lo mejor de todo, es regulable, lo que significa que en la Verge S8i puedes colocar las alforjas de alta capacidad tan sólo con modificar la posición del Cargo Rack. Y la guinda de este pastel es el nuevo pulpo de goma Bungee, que al principio puede parece algo extraño debido a su posición lateral, pero que en cuanto lo usas una vez, te das cuenta de que es todo lo contrario.

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¿Qué ocurre cuando le metemos una buena alforja con peso a una plegable y lleva el caballete lateral sujeto justo al lado de la caja de pedalier? Pues lo sabemos todos, en una gran mayoría de ocasiones, se nos cae nuestra bici. Por eso en Tern se ha modificado el cuadro para alojar justo al lado del eje de la rueda trasera una pata de apoyo con diseño de los mejores especialistas en este campo, Plestcher.

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Como era de esperar en una plegable con la vocación de la Verge S8i, son imprescindibles unos guardabarros SplashGuard, con todo su varillaje y tornillería en acero inoxidable para aguantar las inclemencias.
Los ya mencionados Magnetix 2.0, esos imanes marca de la casa que mantienen la bicicleta plegada para su transporte y un timbre cierran este apartado.


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Prueba en ciudad y en carretera, sensaciones y opinión sobre la Verge S8i

Como siempre, después de los datos puros y duros, llega el momento de las sensaciones y opiniones, que siempre tratamos que sean las más objetivas posibles. Aunque es difícil, Tern no lo pone fácil porque casi cada modelo de su catálogo, y todavía más cuando nos acercamos a los extremos altos del mismo, es una pequeña obra maestra en el mundo plegable.

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Lo primero que hice antes de sacar la S8i al asfalto fue medir la distancia entre ejes, ya que sabemos que en la gama Verge se modificaron ciertas cotas dependiendo del modelo. Pero en este caso, nos encontramos ante una distancia de 1040 mm. mandada por la correa Gates, que gracias al sistema de sujeción del eje trasero podría ser algún centímetro mayor. Pero esa es, comparable, por ejemplo, a un modelo sport como la Verge X10. Es una buena elección pensando en el ambiente urbano en el que sin duda va a desenvolverse la Verge S8i en la mayoría de las ocasiones. Como en otras ocasiones que hemos hablado de este tema, creo fundamental establecer comparaciones con otras bicicletas para aportar luz a estos datos de geometría que no todo el mundo está obligado a estar familiarizado con ellos. Por establecer una analogía directa, esa distancia entre ejes es la habitual en, por ejemplo, una mountain bike de rueda 27.5", y la de una bicicleta de carretera suele ser entre tres y cinco centímetros menor, y la de una mountain bike de rueda 29" es ligeramente superior.

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Como es evidente, la parte fuerte de esta prueba debía ser en entorno urbano, aunque, hay que decirlo, la Verge S8i es una bicicleta plegable que no le hace ascos a una ruta larga, porque tiene todos los elementos para hacerla con comodidad y fiabilidad.
Me pongo manos a la obra, tija de sillín a la altura deseada, ajusto la Andros al gusto, casco, guantes, gafas y a rodar. Lo primero que llama enormemente mi atención es lo que reseño al comienzo de la prueba. El silencio y la suavidad es algo sencillamente increíble... entre los elementos de transmisión Gates (biela, correa y piñón) y el Alfine 8, el ruido habitual que hace cualquier bicicleta parece anulado por completo!! Es algo tan inusual que te llama la atención nada más subirte en ella... que se une a esa otra afirmación hecha con anterioridad en la prueba, que el cambio interno Shimano Alfine 8 no es un Nexus con otra etiqueta. La suavidad de accionamiento es máxima, gracias también al mando de levas que sube y baja las marchas. Servidor no es un talibán del sistema de cambio interno, como la opción del externo, tiene sus grandes ventajas y hay ciclistas a los que le gusta más o menos. Pero pude rodar una temporada en una Verge S11i y quedé enamorado de los Alfine, para mí, es el mejor cambio interno del mercado en cuanto a suavidad y rapidez de accionamiento. Si, es evidente que el Rolhoff tiene tres velocidades más y un rango de desarrollos superior, pero también su precio es el doble. Pero no nos alejemos del tema, el Alfine 8 montado en la Verge S8i es una elección perfecta para una plegable de su categoría y para el entorno en el que se supone que desarrollará su pedaleo de manera fundamental, es decir, entre las calles de nuestras ciudades. El rango de desarrollo es más que adecuado para ese cometido.
Hasta ahora hemos hablado de cómo mover la S8i, pero si hablamos de cómo frenarla, volvemos a tener elementos extraordinarios, como es ese conjunto de frenos de disco hidráulicos Shimano Deore. Más suavidad y comodidad. La potencia Andros G2 nos ofrece más confort todavía pudiendo ajustar la postura de cada ciclista conforme a su altura o a su preferencia de conducción, el sillín Phia también nos ofrece comodidad al instante. Todo gira en esta bici alrededor de esa palabra, comodidad. Y no defrauda, en absoluto.
Gracias al escalonado del cambio, sales desde parado con cero esfuerzo, y aceleras hasta una buena velocidad en llano con tremenda facilidad accionando ese mando de levas del Alfine. La correa transmite la potencia a la rueda trasera y la Verge S8i se mueve con ligereza y velocidad. La Verge S8i se mueve por el asfalto en su medio natural, y aunque lleva esas Big Apple gordas, gracias a su geometría, se mueve y serpentea entre el tráfico con facilidad. La maniobrabilidad y agilidad en el entorno urbano es manifiesta, gracias a todos esos factores apuntados con anterioridad, no hay problema en bajar o subir un bordillo con las precauciones que siempre debemos tener, sin cargar peso en la rueda que va a hacer la subida o bajada. Es cierto que noto algo de diferencia en el tema de las cubiertas con respecto a mi cohete habitual calzado con las Kojak, pero, si llevas las Big Apple bien infladas (algo que es recomendable para evitar ningún llantazo inesperado), no sé si la amortiguación es tanta.
Alguna ligera cuesta, como las de salida del antiguo cauce del río Turia, o como se llama modernamente :) los jardines del Turia, se sube sin mayor esfuerzo con ese desarrollo de 2.1 metros por pedalada. Ese desarrollo debe servir para cualquier trazado urbano sin problema alguno, siempre hablando en términos generales.

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En medio del trayecto de prueba, y como era de esperar, algún susto gracias a coches que no respetan mucho al ciclista, y los Deore se hacen notar en esas ocasiones, frenada impecable y efectiva. Probamos las luces, para comprobar ese anunciado bajo rozamiento, y es bien cierto... si no percibes la luz porque hay una baja luminosidad, yo no sé si sabría que la dinamo está haciendo su trabajo o no. Fantástico. Además, se mantienen encendidas un buen rato tras parar, diría que unos cinco minutos, y después se apagan automáticamente. El accionamiento lo tenemos en un interruptor situado en la Valo frontal, que manda las dos unidades. El portabultos muy cómodo para llevar cualquier bolsa, la pata de apoyo es una maravilla para mantener la bici en pie con carga en el Cargo Rack y cuando llego al coche, el plegado tan sencillo como cualquier otra Tern, en cinco segundos plegada y al maletero.

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Si, lo hemos repetido varias veces durante esta prueba, la Verge S8i es esencialmente The Super Commuter, que quiere decir eso, de casa al trabajo. Pero me niego a aceptarlo, por eso nunca pensé en no sacarla de la ciudad para probarla, y me fui a hacerme ese circuito habitual al que someto a la mayoría de las bicicletas que pasan por estas pruebas. ¿Resultado? Funciona, y de maravilla. Nada más salir, como siempre, me pongo de cara a esa cuesta asesina que siempre hago para comprobar cómo se sube y la verdad es que bastante bien. El desarrollo más corto, 2.1 metros por pedalada, es idéntico al de la Eclipse P20, e inferior al de una Verge X10, por poner dos ejemplos. Vamos, me temo que sólo se verá superada en ello por las Tour, seguro que por la Verge e igual por la Eclipse, hablando de las gamas altas. Sube bien, aunque aquí sí que se deja notar algo el balón de las Big Apple. Pero la geometría del cuadro es muy buena y puedes apoyar en el tren delantero y ponerte de pie si la cuesta así lo requiere. Tras la primera cuesta asesina, el terreno sigue picando pero con un desnivel más suave, y sigo subiendo sin mayor problema. Una vez coronada la cima de esta carretera, doy la vuelta y bajo por el mismo recorrido, y el aplomo de la S8i es excelente, en las curvas a una velocidad más que respetable se comporta de manera impecable, y los frenos la detienen a voluntad.
Sigo el recorrido habitual para hacer un tramo de carretera con perfil llano, y una segunda parte donde la carretera se convierte en un suave sube-y-baja. Las buenas sensaciones percibidas en el trazado urbano se mantienen e incluso aumentan en carretera abierta, es cómoda, estable, el desarrollo largo permite un buen ritmo medio en cuanto a velocidad se refiere. Eso sí, si se piensa en la Verge S8i para este tipo de cometidos, si que cabría la consideración de un cambio de cubiertas por algo con menos balón. Es cierto que la cifra de desarrollo largo bajaría un poco (lo mismo que la del corto, como es evidente) debido a la circunferencia total de la rueda, pero hay maneras de compensarlo, como montar un piñón de menor dentado, no hay problema por la capacidad de ajuste del eje trasero aun llevando la correa dentada Gates.

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Conclusión

Aquí en muchas ocasiones repito la misma frase. Estamos ante otra de las mejores bicicletas del catálogo de Tern, y es así. Quizás para quien quiera una plegable con aspiraciones sport hay otros modelos mejores, pero quien quiera una plegable limpia, cómoda, completa y de bajo mantenimiento y muy versátil, no creo que haya muchas mejores opciones en el mercado. Aunque fue diseñada y concebida para el entorno urbano, sus cualidades, calidades, componentes y prestaciones la hacen válida para afrontar otro tipo de entornos, no le hace ascos a una ruta de la longitud que sea necesaria. Ha sido un modelo que ha supuesto un nuevo punto de partida en el catálogo de Tern, la primera con un sistema Gates de transmisión, y, claro está, con todo lo que lleva y de la calidad que lo lleva, no iba a ser una bicicleta barata. Hay quienes montan una correa Gates para que se vea la marca y montan una biela y un piñón de otra marca para abaratar, o se monta un Nexus en vez de un Alfine... en Tern se sabe que hay bicicletas que son para todo el mundo y otras que no lo son tanto por razones puramente económicas. Aunque también hay que decir que, la Verge S8i seguramente durará años y años en las manos de cualquier usuario que le haga ese mínimo mantenimiento que requiere, y digo mínimo porque dependiendo del uso y de los kilómetros que se haga, dicho mantenimiento se puede alargar muchísimo. En Tern dicen que la correa Gates dura el doble que una cadena, pero yo me atrevo a decir que esa cifra se puede prolongar y bastante, y encima, no es como una cadena que si alargas su vida se va comiendo todo lo que la hace moverse, como bielas, cassette y las rodanas del cambio. La correa, hasta el último día de su vida funciona casi sin rechistar, y encima no afecta a dichos componentes. El Alfine con preocuparse que el cable esté en condiciones, así como su funda, no necesita mantenimiento hasta unos 5000 kms. donde Shimano indica que debe ser desmontado, limpiado y engrasado. A diferencia de su hermano mayor, el Alfine 11, el 8 no lleva aceite sino grasa. Por todo esto, si, la inversión inicial es elevada, pero se ve amortiguada poco a poco por este bajo mantenimiento. Obviamente, dejando de lado la comodidad y excelente funcionamiento y prestaciones de la Verge S8i, algo que, sin duda, también se paga.
Es una gran bicicleta plegable, una digna sucesora de esa otra maravilla que estuvo en el catálogo de Tern durante unos años llamada Verge S11i. No tiene ese prodigioso Alfine 11 pero se compensa con toda esa lista de ventajas apuntadas en esta prueba. Algo que tampoco hemos hecho mucho inciso en esta prueba (me apunto el fallo de inmediato) es la belleza de esta bicicleta, y quizás ha sido porque la parte puramente técnica y de prestaciones es tan amplia y relevante que se puede olvidar ese otro importante aspecto. Pero es una preciosidad, para gustos sabemos que se hicieron los colores, y no a todo el mundo le gustará una bici tan negra como la S8i, pero si el color no es un impedimento, estéticamente es bellísima.
Y el silencio... ah, eso es inolvidable.
"esta es tu casa mientras no pongas los pies encima de la mesa ni te comas los chorizos"
dicho popular, cortesía de Ego Ruderico
Web actualizada http://www.orangebikes.net plegables y mucho más... y también en facebook e instagram: orangebikesvlc

Nota Dom Ene 29, 2017 7:50 am
Plega-Biker Plegatero Globero

Mensajes: 94
Ubicación: Isla de Menorca, una perla en el Mediterraneo.
Una joya, no le falta de nada que 22... incluso me parece razonable, si tuvieses que comprar por separado todos los gadgets que lleva de serie esta bici, probablemente se tendria que invertir tanto dinero como cuesta la bici entera.
Como siempre, una detalladisima descripcion y prueba por parte de Orange que, dan ganas de pasar por la tienda y llevartela!!!
Rodar y rodar en bici, plegable si es posible.

Nota Vie Feb 17, 2017 8:48 pm
dagibe36 Aprendiendo a plegar

Mensajes: 3
Muy linda y como siempre, fantástico análisis.


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